lunes, 4 de enero de 2016

Masaje terapéutico forma de relajacion en psicomotricidad

Investigación sobre el masaje terapéutico

            Masaje toma sus fundamentos del Masaje Hindú, del Masaje Sueco, de la Reflexología y del Yoga, como así también de las diferentes corrientes en la Psicología, las Ciencias Médicas, la Antropología , las Ciencias de la Educación y la Psicomotricidad, entre otras.

            El masaje infantil conecta íntimamente a los padres con su bebé, les ayuda a entender el  lenguaje no verbal de su hijo y responder con amor y escucha respetuosa.
            Es tan beneficioso para el bebé que lo recibe como para el adulto que lo da:

            Propicia el mejor funcionamiento de los sistemas gastrointestinal, respiratorio, circulatorio, nervioso, endocrino, e inmunológico.

             Posibilita a los padres o sustitutos desarrollar recursos que los ayuden a comunicarse con sus hijos.

            Brinda confianza mutua, incrementando la autoestima.

            Reanuda después del nacimiento la estimulación táctil a la que el bebé estaba acostumbrado en el vientre materno.

            Reduce el estrés, permite la liberación de tensiones y produce estados de mayor relajación. Colabora en la construcción del Esquema Corporal.

Masaje de reducción:
            Se realizan tratamientos basados en técnicas manuales para mejorar, prevenir y corregir, la celulitis, flacidez y grasa localizada.
Masaje de relajación:
            Única experiencia que busca la integridad física, mental y emocional, logrando un equilibrio de fuerza y armonía, necesario para mantener la salud y le bienestar.

            La satisfacción del cliente es el objetivo principal de todos los centros de bienestar y esto se consigue con terapias de calidad y una excelente atención. Además, es importante que los trabajadores del centro sigan unas normas y cuiden todos los detalles antes, durante y después de los tratamientos.

            El departamento de estética de un centro de masajes puede ser el área más lucrativa del complejo. Una buena gestión del mismo ayuda en la consecución de resultados y, por el contrario, una mala gestión de sus servicios provoca un declive en la facturación y un desaliento en la percepción global de los clientes. A parte, el usuario tiene un trato directo con el terapeuta al que le puede solicitar información del complejo, horarios, etc. De nada nos sirve un buen profesional del sector si no conoce la complejidad de las instalaciones y no sabe transmitirla al cliente en cabina. Así­ pues, es necesaria una formación inicial en protocolo de tratamientos (antes, durante y después de su realización) y sobre la información general del centro. Lógicamente, el perfil de cliente de estos lugares es muy variado, por lo tanto, es imprescindible que el terapeuta conozca otros idiomas a parte del nativo (inglés, francés, alemán...).

            Otro punto importante es la polivalencia de los profesionales; debemos tener en cuenta que tanto el profesional que todo lo sabe como del que está especializado en una disciplina resultan poco rentables para el departamento. El departamento de estética deberá contemplar, entre otras, las siguientes funciones:
  • Realizar de forma profesional los procedimientos estéticos prestados a los clientes del complejo.
  • Seguir el protocolo de servicio pactado con la Dirección del centro

Protocolo del servicio de estética

            Debemos tener en cuenta que el cliente obtiene una visión global del servicio, desde que entra en el centro hasta que se va. Puede ser que la terapia en sí­ haya sido bien dispensada pero que la recepción, el trato con el cliente o la no adecuada climatización de la cabina, entre otros, sea deficiente y esto puede provocar que el cliente marche con una percepción del servicio negativa de nuestro centro. Por esta razón, es muy importante que todos sigamos unos pasos concretos antes, durante y después del tratamiento.
Antes del servicio

            Cuando el usuario llega a nuestras instalaciones, debemos realizar el siguiente protocolo:
  • Recepción atenderá al cliente, nos avisará y le guiará a los vestuarios, donde se le facilitará la información necesaria y si hay tiempo se le ofrecerá una bebida.
  • Antes del protocolo estético nos interesaremos por su nombre y por el servicio a prestar.
  • Siempre que sea posible, le recibiremos nosotros en recepción.
  • El trato con el cliente, salvo excepciones, debe ser de Señor/a.

Durante el servicio 

En esta fase, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:
  • Debemos conocer su estado fí­sico y de salud (alergias, tensión arterial, etc.)
  • Adecuaremos la temperatura en cabina a su gusto, teniendo en cuenta el servicio que se le va a prestar.
  • Comentaremos con el cliente qué tipo de música prefiere durante la terapia.
  • Preservaremos siempre su intimidad en los momentos que éste tiene que desnudarse, no entrar nunca en cabina sin haber llamado antes.
  • El trato con el cliente debe ser cordial y atento, nunca desconsiderado ni í­ntimo
  • Le preguntaremos sobre la presión del masaje a percibir.
  • Le recomendaremos que antes de recibir el tratamiento pase por el aseo.
  • Le aconsejaremos que después de recibir el masaje es conveniente que tome agua o zumos de frutas (tendremos siempre en cabina una botella de agua y vasos).
  • Le propondremos, si es posible, que utilice la zona Spa antes de recibir el servicio.
  • No emitiremos nunca comentarios a los clientes sobre los problemas del centro.
  • Nos lavaremos las manos delante de él antes de recibir la técnica.
  • Le recomendaremos, si hay ocasión, los demás servicios de estética del centro y el de peluquerí­a en caso de que exista.

Después del servicio

Una vez que hemos realizado el procedimiento estético al cliente:
  • Le acompañaremos a recepción y le despediremos aconsejando, si es el caso, la repetición de la terapia.
  • Le preguntaremos si ha quedado satisfecho del tratamiento y si no es el caso, indagaremos el porqué. Toda crí­tica es buena si sirve para mejorar nuestro servicio.
  • También le recomendaremos, si es el caso, la compra de cosméticos del centro, de esta manera será más fácil fidelizar el cliente.

Cuidado de las cabinas

            Las cabinas siempre tienen que estar en perfecto orden de servicio. De no ser así­, la cabina permanecerá cerrada para evitar que los clientes puedan ver el desorden. Aparte, debemos tener presente que las cabinas no son exclusivas para un terapeuta, ya que posiblemente se tendrán que compartir, por eso, siempre debemos ordenarlas una vez finalizado el tratamiento. No sólo la cabina de estética es nuestra responsabilidad, también lo es el pasillo, la zona de reposo y las zonas comunes. Recordemos que el usuario percibirá una visión global del centro y por esta razón, debemos cooperar para mantenerlo lo más presentable posible. Una vez terminada la jornada, dejaremos las cabinas cerradas con llave y en perfecto estado de uso (toallas, cosméticos, etc.).


Recepción y agenda

            La gestión de la agenda de Estética corresponde únicamente a la recepción, de esta manera, evitaremos errores en la gestión de los servicios. Los terapeutas se informarán de los tratamientos a prestar y comentarán, si es el caso, la mejor manera de describirlo en la agenda. La gestión de los servicios de estética en la agenda, tiene que contemplar datos como el nombre y apellido del cliente, el tipo de técnica y tiempo, el precio, si es socio y un teléfono de contacto. Además, debe recordar la polí­tica de cancelación, debe dar suficiente tiempo al terapeuta de recuperación entre servicios, debe informar sobre los servicios solicitados y sobre los servicios en general del centro... Por otro lado, los trabajadores de la recepción también deben:
  • Velar por los intereses de la empresa
  • Aportar iniciativas que sirvan para mejorar el servicio y la oferta a los clientes
  • Control de las cabinas (limpieza, producto, mantenimiento)
  • Control de Stock de Estética, avisar a dirección con suficiente antelación en el caso de necesitar reposición de producto
  • Punteado del producto de Estética y control de albaranes
  • Informarse por todos los servicios, horarios, cuotas, etc... del centro
  • Ayudar y/o colaborar con Recepción en la facturación y descripción de los servicios prestados
  • Controlar que los clientes disfrutan de la instalación siguiendo las directrices referidas en las normas de uso de las instalaciones.
  • Reportar información a Dirección sobre las toallas utilizadas y elaborar una hoja de control diario sobre su uso.
  • Colaborar con las diferentes áreas del complejo para mejorar los métodos ofrecidos
  • Todas aquellas análogas y/o equivalentes, inherentes a la propia prestación profesional.

Los servicios en el departamento de estética

            Hacer una buena selección de servicios para este departamento es tanto o más importante que la ejecución de los mismos. Pensemos que en el caso que los clientes se hospeden en el mismo centro, van a recibir información sobre el complejo en la habitación y el menú de terapias debe ser lo suficientemente atractivo como para despertar la curiosidad ya que será ésta la que provocará la reserva y venta de terapias. Las terapias deben responder a la tipologí­a de cliente del resort, un estudio cuidadoso de sus gustos nos puede ayudar en la confección del menú de servicios y, claro está, en la tarifación de los mismos.
 
  • Entre los tratamientos que ofrecen estos centros encontramos masajes faciales, masajes corporales, reflexologí­a, drenajes faciales y corporales, drenajes linfáticos, lifting facial y corporal, presoterapia, fisioterapia, envolvimientos, tratamientos ayurvédicos, tratamientos faciales, tratamientos corporales...
  • La tarifación de estos servicios debe contemplar el coste de producto por servicio, el coste de personal, y el mantenimiento general de la instalación; por norma los costes deben representar un 20% como mucho del total de la tarifa. No nos de miedo aplicar tarifas elevadas si tenemos la garantí­a de poder ofrecer uno de calidad.

Formación


            Tampoco debemos olvidar el apartado de formación. Los terapeutas deben conocer cómo se mueve el sector, qué novedades hay y su posible incorporación en el menú general de servicios. Así­ pues, siempre deberemos incluir alguna novedad en nuestro menú que lo haga más atractivo a los ojos del usuario y que despierte su curiosidad. Pensemos que las novedades pueden servir para atraer a los clientes al centro, una vez en cabina será mucho más fácil su fidelización. Un menú vivo, lleno de color e iniciativas es una excelente herramienta para captar la atención del cliente. Un menú estático y pobre en servicios provocará desaliento y desinterés por parte del usuario. No caigamos, pero, en el error de modificar el menú constantemente, éste debe tener una coherencia de principio a fin. La personalidad de nuestro Departamento de Estética vendrá dada por el perfil de nuestros profesionales y por la oferta de su menú; el posicionamiento y prestigio del mismo es de vital importancia para garantizar un servicio de prestigio.

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